miércoles, 28 de julio de 2010

La forma de la seguridad afectiva

Es un ejercicio para dos personas, se recuestan en una jardinera, para encontrar una posición cómoda y segura. Cuando esta pareja encuentra dicha posición yo los rodeo con hojas coloreadas, que en éste caso fueron braquiales de buganvilia. Se quedan recostados el tiempo que quieran y después reflexionamos sobre la forma que se creó con la silueta de ambos cuerpos en el suelo.


Me interesa facilitar un encuentro directo entre individuo y naturaleza, contemplativo o participativo. Tras el interés común del equipo de trabajo en abordar el tema de la seguridad afectiva decidí incorporar el ejercicio del dibujo como un pretexto para que los participantes se recostaran a disfrutar un momento del viento, el sol, los árboles, etc. La participación activa del público me gusto en las interpretaciones de la forma creada a partir de sus cuerpos –parece una estrella – o –parece un pájaro – fueron interpretaciones de gran valor para mí en la realización del ejercicio.